La tradición cuenta que en épocas medievales a San Juan de la Peña acudían numerosos peregrinos a admirar la más importante de sus reliquias, el preciado y disputado Santo Grial
MONASTERIO VIEJO SIGLOS X-XI
La joya de este claustro y del Monasterio son sus capiteles románicos que datan de los s.XII y XIII. Estos capiteles narran el Génesis, la infancia de Jesús y la vida pública de Cristo. Algunos de los capiteles representan animales fantásticos.
Se narra que traído a estas tierras oscenses por San Lorenzo, el Cáliz comenzó una peregrinación por distintos parajes religiosos del Pirineo, como consecuencia del peligro que suponía la notable presencia musulmana.
MONASTERIO NUEVO
La cueva que albergaba el Monasterio Viejo fue haciéndose incómoda para los monjes, expuestos a constantes desprendimientos de las rocas, a la excesiva humedad y a la ausencia de la luz del Sol.
Se comenzó, con permiso de Carlos II, la construcción de un nuevo edificio realizado en madera y ladrillo (estilo aragonés de la época). Se utilizaron para su edificación las rentas de la abadía.
Los monjes fueron sancionados por El Capítulo General de la Congregación benedicta Tarraconense por su traslado en 1682, mientras que las viejas edificaciones quedaban al cuidado de dos monjes.
La primera piedra fue colocada en 1693 y se bendijo con la asistencia de toda la población de las villas y lugares de la comarca.
CENTRO DE INTERPRETACIÓN
El 11 de junio 2007 se abrió al público las instalaciones del Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña, una de las actuaciones mas importantes que ha emprendido el Departamento de Industria, Comercio y Turismos del Gobierno de Aragón por su dimensión económica pero sobre todo porque ha supuesto dignificar un espacio emblemático de Aragón, de manera que además de recupera la historia estamos también proyectando una imagen moderna y de futuro de nuestra comunidad.
En esta actuación nada ha sido improvisado, se ha partido de un estudio exhaustivo de los restos arqueológicos, que han sido los que han marcado la solución arquitectónica para la recuperación de los espacios expositivos.
Desde el punto de vista histórico, se ha contado con el asesoramiento de un experto equipo de historiadores de la Universidad de Zaragoza para dar el máximo rigor histórico a los contenidos de los dos centros que se abrirán al público próximamente.
El Centro de Interpretación del Reino de Aragón se localiza en la Iglesia del Monasterio Nuevo, cuya superficie útil es de 1.200 m2, y se concibe básicamente como un centro de información histórica, cuyo objetivo es estimular el conocimiento del público en general de la historia del Reino de Aragón.
Por otra parte el Centro de Interpretación del Monasterio de San Juan de la Peña se ha concebido como un moderno contenedor de materiales ligeros como el vidrio y el cobre, que protege a las ruinas del ala norte del monasterio nuevo. Cuenta con una superficie de 1.800 m2 y su objetivo es explicar la importancia histórica y cultural del Monasterio de San Juan de la Peña (Alto y Bajo) a lo largo de los siglos.
Más información en la página web www.monasteriosanjuan.com |